Televisión catalana
BBC vs TV3
“Nuestra audiencia puede tener la seguridad de que nuestras decisiones no se verán influidas por presiones políticas o comerciales ni por ningún interés personal” , premisa presentada en el libro de estilo de la BBC. Lamentablemente, un tema espinoso en la gestión comunicativa, utopia pensarán algunos. El refranero nos brindaría: ” en todas partes cuecen habas.”
La televisión pública de Cataluña se sustenta en parte mediante fondos provistos por la Generalitat, por ello se encuentra supeditada por intereses políticos y partidistas. Alejándose con ello de una de las premisas expuestas por el medio británico: imparcialidad e idependencia. Cabe citar como ejemplo, sin entrar en más polémica, la frecuente mención de Països Catalans en los informativos de la cadena.
Más reciente y particular es la supuesta manipulación de TV3 en el “caso pretoria”, entre otras cosas el PPC acusaba a TV3 de evitar las imágenes de Montilla con el alcalde de Santa Coloma.
Por otro lado, resulta un modelo cuanto menos admirable para otras cadenas autonómicas, e incluso para muchas nacionales. Aprueba con nota gracias a sus contenidos y temas, siendo una de televisiones más alejadas del sensacionalismo de ocasión. Con mayor oferta de espacios culturales, sociales y de entretenimiento como Àgora, Crakòvia, APM? o Singulars. Y con el punto de mira puesto en la cultura y tradición propia.
Se trata también de una cadena pionera, implicada con su cultura propia y vanguardista: en principio se pregona como la primera televisión española que se podrá disfrutar este año en 3D.
Cuando la realidad no supera la ficción
BBC vs Antena 3
Calificada por algunos como la televisión tremendista por antonomasia. Los informativos de la cadena Antena 3 (espacios más rigurosos y alejados del circo mediático, en principio) destacan por el impulso hacia la participación ciudadana mediante diferentes sondeos abiertos, abriendo la puerta a la diversidad de opiniones, mostrándose imparcial respecto a ellas, este aspecto refleja en cierta forma la cercanía de la cadena hacia la línea editorial de la cadena británica BBC; pero como contrapunto, su tratamiento de la información posee un marcado carácter sensacionalista, resultando en ocasiones dantesco.
Esta forma de tratar la información refleja la búsqueda del mayor impacto en la audiencia, extrapolando en ocasiones el suceso más allá de su contexto objetivo, para obtener mayor espectacularidad, claro. Lo gracioso es que, tras el rosario de sucesos e imágenes capaces de acarrear una ardua digestión al más pintado, al final los telediarios de Antena 3 rematan la faena con su noticia gastronómica.
La fórmula es sencilla:
Binomio formado por un elenco de coléricos productores y guionistas en búsqueda del máximo atractivo en su lenguaje y sintaxis, valiéndose incluso de recursos literarios apocalípticos, y el rostro y voz protagonizados por la ´estrella´periodística conocida como Matías Prats (en cierta forma, gemelo ibérico del estadounidense Orson Wells). Recitando perlas, eso sí, con admirable disposición y talante, del tipo: “espiral de violencia”, “conflicto generalizado”, “al borde de una guerra civil”, ” la violencia que no cesa”, étc. Estilística tremendista, uno no sabe si está contemplando los informativos o leyendo una novela del Paul Auster más furibundo. Se alejan del modelo británico, pero ganan en audiencia, siendo en muchas ocasiones el informativo más visto de la televisión. Menudo disparate pensarán algunos.
La búsqueda del máximo rendimiento en lo que a espectáculo se refiere se hace más evidente en programas como ´Tal cual´, nutrido en principio de reportajes formales y más severos, que se han visto truncados y condicionados, y actualmente la temática se inclina hacia aspectos más propios de la prensa rosa y el sensacionalismo. Y este es sólo un ejemplo.
En definitiva, su línea aboga una tendencia pareja al modelo de la cadena británica en aspectos como calidad, independencia y veracidad, de forma explícita e implícita, pero su encriptamiento y tratamiento singular de la información reflejan objetivos latentes y subliminales de máxima rentabilidad económica, no siendo los únicos, por supuesto, pero sí de los más evidentes.
Idéntico perro con distinto collar
BBC vs Cuatro
La cadena de televisión generalista del grupo PRISA, Cuatro, funciona, del mismo modo que el resto de televisiones de su condición, como empresa privada que es. Desde sus comienzos a finales del año 2005, abogó por unas tendencias en sus contenidos de ‘izquierdas’, favorables al Partido Socialista. A diferencia de la BBC, quienes declaran ser imparciales e independientes de los poderes públicos, la televisión de Sogecable siempre ha mantenido una línea editorial claramente definida. A modo de ejemplo, cabe citar los discursos editoriales de Iñaki Gabilondo cuando presentaba los informativos de la cadena.
Todo ello cambió cuando PRISA dejó de ser ‘la niña bonita’ de ZP, ocupando su lugar La Sexta, quienes fueron beneficiados con el Real Decreto Ley de la TDT de Pago, Gol TV y demás acontecimientos ya de sobra conocidos por la audiencia. Desde hace meses, todos los medios pertenecientes al grupo de comunicación han cambiado el trato amable con el gobierno por otro más beligerante y crítico hacia sus actuaciones.
De otro modo, si bien Cuatro empezó siendo una televisión ‘diferente’, una alternativa a las cadenas de toda la vida, de contenidos más ‘blancos’, con el tiempo ha caido, no hasta los límites que alcanzan otras como Telecinco, de forma inexorable en el info-entretenimiento. Los realities y los programas de corazón ya forman parte de su parrilla.
Por otro lado, el programa 21 días, que presenta y realiza Samanta Villar, es dificilmente relacionable con el periodismo de calidad. Channel Nº4 y Las Mañanas de Cuatro caían en lo rosa y en el entretenimiento disfrazado de información día tras día. La ‘telerealidad’ de Granjero Busca Esposa, Fama, Supermodelo o Factor X no son más que imitaciones de programas de otras cadenas, que en algunas situaciones han recurrido a la burla fácil.
Maestro y discípulo
BBC vs RTVE
Desde el día uno de enero del presente año, la cadena pública Radio Televisión Española ha eliminado la publicidad de sus emisiones, en un intento de emular el modelo de radio televisión pública de la BBC. La entidad se financiará a partir de ahora mediante los ingresos públicos y un porcentaje de los de las compañías de telefonía.
Del mismo modo que la televisión pública británica, puede considerarse que actualmente tanto TVE como RNE son independientes del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, aunque en algún momento puntual esto ha sido puesto en duda, como sucedió el año pasado cuando se censuraron los pitidos y abucheos al himno de España durante la disputa de la Copa del Rey. Eso sí, el responsable fue inmediatamente destituido de su cargo.
No obstante, esto no siempre ha sido así. Durante el mandato del Partido Popular bajo la presidencia de José María Aznar, con otro equipo en la dirección, la cadena manipuló información de interés público, durante los acontecimientos del 11 de Marzo de 2004, con fines políticos.
En la última etapa, el equipo que integra Radio Televisión Española ha tratado de mantener una calidad y una ética informativa, basándose en la veracidad, la pluralidad, el rigor y el derecho a la información. Ahora mismo es un medio que emite sus contenidos sean o no favorables al equipo de gobierno, algo que no siemore sucede cuando se trata de entidades públicas.
Actualmente, RTVE es una cadena de radio y televisión de calidad, que apuesta por los contenidos informativos, culturales, sociales, educativos y de divulgación como son Redes, Informe Semanal, Agrosfera, 59 segundos, Los conciertos de Radio 3, Comando Actualidad, Días de Cine o Conciencia2, entre muchos otros.
Javier Orive: “La actual guerra por el fútbol es la guerra de ZP contra el grupo Prisa”rivew
De esta manera, explica el periodista de la Cadena Ser, el presidente del Gobierno “pretende tener su propio grupo de comunicación, Mediapro, a quienes a favorecido, a pesar de la baja difusión de un diario como Público”. Según Orive, esta es una de las razones por las que el grupo Prisa en general y El País en particular, ha cambiado su tradicional línea editorial por una más beligerante con el PSOE.
Durante una ponencia ante los alumnos de 4º de Periodismo de la Universidad Miguel Hernández, el periodista ha explicado como Jaume Roures, propietario de Mediapro, ha puesto en marcha un canal de pago en la TDT, Gol TV, para recuperar la inversión que realizó con la compra de casi todos los derechos deportivos. Orive ha asegurado que, tras obtener la Fórmula 1, el baloncesto, el mundial y los derechos de 39 de los 42 clubes de fútbol españoles, Roures necesita recuperar el dinero.
Javier Orive supone que Jaume Roures debe tener “buena entrada en la Moncloa” y gracias a ello consiguió que se promulgase en agosto el decretazo que permite la explotación de canales de pago en la TDT. Para el periodista del grupo Prisa, las grandes plataformas, sobre todo a raíz del derrumbe de los patrocinadores, no tienen otro modo de alcanzar el coste 0, después de reventar el mercado realizando unas inversiones “que no se soportan”, y augura que el siguiente paso es vender partidos de fútbol en las salas de cine, lo que ya se ha hecho de forma experimental.
No obstante, en España no existe una cultura de pagar por ver, por lo que, “con la crisis y el daño que ya ha hecho la guerra del fútbol, será dificil instaurar este sistema”, según Orive. Se refiere al caos que generó, durante el año pasado, que Mediapro contratase unos derechos que Prisa todavía tenía en vigor, lo que derivó en la emisión de partidos en abierto: “Al no generar ingresos que cubran los costes, se mata el producto”. Por la misma razón, el redactor señaló la necesidad de legislar internet, para controlar el fraude que supone disfrutar gratis de unos contenidos que tienen unos costes de producción.
Respecto a las concesiones de explotación de la Televisión Terrestre Digital, Javier Orive criticó que se hayan adjudicado a dedo, sin seguir criterios periodísticos y con el único objetivo, por parte de los políticos, de lograr sus intereses a través de un grupo de comunicación.
El periodista de la Ser asestó que los canales de la TDT no ofrecen más calidad ni mayor pluralismo informativo, además de suponer una recesión en cuanto a atrezzo, puesta en escena y en los propios periodistas. Javier Orive aboga por “invertir en estos canales para convertirlos en un producto de calidad y que, de esta manera, puedan ocuparse de los hechos locales, lo que podría ser su nicho adecuado”.