La cadena privada Tele 5 podría ser la mayor exponente de la caja tonta, la fórmula parece que les funciona bastante bien, siendo una de las cadenas nacionales con mayor índice de audiencia. Su apuesta es el espectáculo y el recreo. Los televidentes son adictos al “festival del morbo” que rige la mayor parte de contenidos de la cadena. Debido a su modus operandi, se aleja crecientemente del modelo de la cadena británica BBC, particularmente atenta contra los principios expuestos por el modelo británico, entre otros muchos destacan:
Intimidad: “La vida privada, la correspondencia y las conversaciones no se airearán a no ser que sean de evidente interés público.” Es su pan de cada día, que ponen en el paladar de su voraz audiencia calentito y recién salido del horno.
Daños y perjuicios: “Compaginaremos nuestro derecho a informar y publicar contenidos innovadores y desafiantes con la responsabilidad de proteger a los más vulnerables.” La cadena posee un particular arte para sortear diversas responsabilidades derivadas de sus acciones y protagonistas.
Su programación gira en torno al citado anteriormente festival del morbo, si el mismísimo John Waters y el más gore y retorcido inicio de Peter Jackson se dedicaran a la televisión no serían rivales competentes. Divine nunca desbancaría a la “ilustre” Mercedes Milá, ni comendo heces caninas como acostumbra. ( Sardà vió el filón de tales actuaciones y no dudo en hacer habitual a Leo Bassi y sus costumbres en su espacio).
Tele 5 inició hace tiempo un periodo de decadencia difícil de frenar. Ganan y mantienen su audiencia, pero a costa de la evidente carencia de espacios más diversos ( sociales, culturales, étc.), suspenden en rigor y responsabilidad informativos.